Volver al blog
Rentabilidad·8 min de lectura·22 de diciembre de 2025

Qué es el prime cost y cómo controlarlo en tu restaurante

Qué es el prime cost y cómo controlarlo en tu restaurante — Adrián Pollán

El prime cost en un restaurante es el indicador que decide si ganas o pierdes dinero. Te explico cómo calcularlo y controlarlo de verdad.

Llevo más de veinte años entrando en cocinas y oficinas de restaurantes en cuatro países, y si tuviera que quedarme con un solo número para diagnosticar si un negocio va a sobrevivir o no, sería el prime cost. No el ticket medio, no las ventas, no el beneficio neto. El prime cost. Porque es el único indicador que te dice, sin lugar a dudas, si la estructura básica de tu negocio tiene sentido o no. Y lo más curioso es que la mayoría de propietarios con los que trabajo, cuando llego, ni lo calculan ni saben dónde lo tienen.

Voy a contarte exactamente qué es, cómo se calcula bien (que tiene truco), en qué horquillas tiene que estar según tu modelo de negocio y, sobre todo, cómo controlarlo semana a semana. Porque conocer el dato y no actuar sobre él no sirve absolutamente para nada.

Qué es el prime cost en un restaurante y por qué lo demás es secundario

El prime cost en un restaurante es la suma de dos partidas: el coste total de las materias primas (food cost más beverage cost) más el coste total de personal (incluyendo salarios, seguridad social, horas extra, dietas y cualquier coste laboral asociado). Ese número, expresado como porcentaje sobre las ventas netas, es tu prime cost.

La fórmula es simple: (Coste de materias primas + Coste total de personal) / Ventas netas × 100. Si vendes 100.000 euros al mes, gastas 30.000 en producto y 32.000 en personal, tu prime cost es del 62%.

¿Por qué este indicador y no otro? Porque entre estas dos partidas se te va entre el 55% y el 70% de cada euro que entra por la puerta. El alquiler, los suministros, los seguros, la gestoría... todo eso suma, pero son costes relativamente fijos sobre los que tienes poco margen de maniobra a corto plazo. El prime cost, en cambio, lo mueves cada día con decisiones operativas: cómo escandallas, cómo compras, cómo haces los turnos, cómo formas a tu equipo. Es donde se gana o se pierde el partido.

Cuál es el prime cost objetivo según tu tipo de restaurante

Aquí es donde muchos consultores te sueltan el típico "tiene que estar por debajo del 60%" y se quedan tan anchos. La realidad es más matizada y depende mucho de tu modelo.

Restaurante de servicio completo con carta amplia: entre 60% y 65% es aceptable, por debajo de 60% empiezas a estar bien. Casual dining o bistró: apunta a 58-62%. Restaurante gastronómico o de alta cocina: aquí el food cost se dispara pero el ticket también, suele moverse entre 62% y 68% y puede ser viable si el ticket medio lo sostiene. Bar de tapas o cervecería: tienes que estar por debajo del 55%, idealmente en 50-52%. Comida rápida o fast casual: 55-58% como techo.

Si tu prime cost pasa del 65% de forma sostenida y no eres un gastronómico con ticket alto, tienes un problema estructural. No es un problema de "ajustar un poco". Es un problema de modelo, de carta o de plantilla mal dimensionada.

Los tres errores que hacen que tu prime cost esté mal calculado

Antes de actuar sobre el dato, tienes que asegurarte de que el dato es real. Y casi nunca lo es la primera vez que lo miro en un cliente nuevo.

Error 1: no contar el inventario. El coste de materias primas no es lo que has comprado en el mes. Es lo que has consumido. Y para saberlo necesitas inventario inicial más compras menos inventario final. Si solo miras facturas de proveedores, estás engañándote. Te puede dar un 28% un mes y un 36% el siguiente sin haber cambiado nada, simplemente porque has acumulado o vaciado almacén.

Error 2: no incluir todos los costes de personal. El salario bruto es solo una parte. Tienes que sumar la seguridad social a cargo de empresa (entre un 30% y un 32% adicional sobre el bruto en España), las horas extra reales, las dietas, la ropa de trabajo, la formación obligatoria y cualquier coste asociado. Cuando un propietario me dice que su labour cost es del 25%, normalmente el real es del 32-34%.

Error 3: calcularlo sobre ventas con IVA. Las ventas que entran en la fórmula son siempre netas, sin IVA. Si lo calculas sobre ventas brutas, te estás dando un margen falso de un 10%.

Cómo controlar el prime cost semana a semana, no a fin de mes

El error más grande que veo en gestión de prime cost no es de cálculo, es de frecuencia. La gente lo mira cuando le pasa la gestoría los datos del mes anterior, es decir, entre 30 y 45 días tarde. Para entonces, el daño ya está hecho.

Tienes que medirlo semanalmente. Y para eso necesitas tres rutinas no negociables. Primero, inventario semanal de las diez referencias que más pesan en tu food cost. No hace falta inventariar las servilletas. Hace falta saber cuánto te has comido de solomillo, de merluza, de queso curado y de los cuatro o cinco productos que mueven la aguja. Segundo, control de horas reales por día y por turno comparado con la previsión de ventas. Si el martes previste 4.000 euros y vas a hacer 2.800, tienes que poder mandar a alguien a casa antes de que pase la tormenta, no después. Tercero, reunión semanal de quince minutos con cocina y sala revisando estos dos números. No para regañar, para decidir.

Las palancas reales para bajar el prime cost sin destrozar el producto

Cuando hay que bajar el prime cost, la tentación de muchos propietarios es comprar peor o recortar plantilla. Las dos cosas suelen empeorar el problema, porque pierdes calidad, pierdes clientes y entras en una espiral.

Las palancas que de verdad funcionan son otras. Reescandallar la carta entera cada seis meses con precios actualizados de proveedor; te sorprenderá descubrir platos estrella que llevan meses dando pérdidas. Revisar el mix de ventas y promover activamente los platos de mayor margen a través de carta, sugerencias del personal y posicionamiento. Renegociar con tres proveedores los diez productos que más pesan, no todos a la vez con todos. Diseñar turnos por bloques de demanda real, no por costumbre; muchos restaurantes tienen tres personas haciendo a las cinco de la tarde lo que podría hacer una. Formar al equipo en mermas y en porcionado; un cocinero que se va de gramos en cada plato te puede subir el food cost dos puntos él solo.

El prime cost no es un número para enseñar al asesor fiscal. Es la radiografía semanal de si tu negocio tiene futuro. Cuando un cliente empieza a mirarlo en serio y a actuar sobre él, los resultados se notan en seis u ocho semanas. Cuando lo ignora, da igual lo bien que cocines o lo lleno que esté el comedor: estás trabajando para los proveedores y para Hacienda.

Haz el diagnóstico gratuito de tu restaurante →

AP

Adrián Pollán

Consultor en hostelería y restauración

¿Quieres aplicar esto?

Analiza primero cómo está tu restaurante

El diagnóstico gratuito te dice exactamente qué áreas de tu negocio necesitan más atención. En 10 minutos.